¿Asqueroso? Las parejas felices se revientan las espinillas

Amarillas y desagradables. No hay nada que explique por qué nos gusta reventar las espinillas, pero es una realidad. La sensación que proviene de apretar un granito es más que satisfactoria y por algún motivo, cuando se las quitamos a otra persona se vuelve aún mejor. Si a tu novio no le gusta que le revientes las espinillas, cuéntale que es una nueva forma de expresar tu amor.

Una investigación realizada por la Universidad de Wisconsin estudió la relación de 200 parejas a lo largo de 10 años. Un grupo de ellas se reventaban las espinillas y la otra no. Los resultados fueron impactantes. Las que se apretaban los barros no solo duraban en promedio 45% más que las otras, sino que eran más estables y felices.

La explicación tiene que ver con el origen de nuestra especie. Este tipo de actividades no solo permiten construir sólidos lazos de confianza, sino que activan una parte del cerebro que hemos conservado casi intacta de nuestros antepasados, por eso es que los monos recurren también a ella con tanta frecuencia”, afirmó la directora de la investigación, Carla Peterson.

Así que ¡ya lo sabes! Reventar las espinillas de tu novio puede fortalecer su relación. Sin embargo, no olvides tomar las precauciones necesarias. Recuerda que apretar los barros es una acción que rompe la piel y permite la entrada de bacterias. Por ello, lávate las manos, idealmente utiliza herramientas esterilizadas hechas para apretar granitos y no olvides limpiar la zona después. ¡No querrás que tu chico quede lleno de marcas por tu culpa!