¡Cuidado con sus langüetazos! Estás jugando con tu salud

Eres una amante de los animales, te encanta estar con ellos y odias ver que sufran, pero sabes que tus favoritos son los perros. ¿Cómo no van a serlo? Si son los que te mueven la cola cuando llegar a casa, te acompañan cuando te sientes mal y siempre hacen algo que te produce ternura. Los adoras hasta cuando se suben a tu cama y te despiertan a langüetazos , pero debes saber que estos aumentan el riesgo de que tengas hidatidosis.

Tu perro es el único que nadie puede hablar mal de él, porque siempre ha sido tu constante compañero. Sueles comprar distintos accesorios para tu hijo de cuatro patas y puedes sacarle miles de fotografías durante el año, incluso hay más imágenes de él que tuyas en tus redes sociales. Este amigo tiene la costumbre de dar langüetazos, pero debes tener cuidado con ello pues podrías contraer hidatidosis.

El Servicio de Salud de O’Higgins en conjunto con la Seremi de Salud y la Corporación nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) realizaron capacitaciones a representantes de pueblos originarios de la región, que tenían como fin informar acerca de las enfermedades que pueden ser transmitidas por los animales a los humanos, entre ellas una que es más desconocida es transmitida por langüetazos.

Los perros suelen estar en contacto con el suelo, en especial con las fecas de los otros perros o hasta las propias, al momento de olerlas. Al hacer esto por el hocico del perro se alojan bolsas de agua que contienen parásitos “echenococcus granulosus”. Esto causaría en las personas “quistes hidatídicos”. Sin embargo, los riesgos de contagio han sido manejados, pero aún así es bueno que sigas los siguientes consejos:

  • No alimentes a tu perro con vísceras crudas que provengan de ganado faenado. Estas hay que quemarlas o enterrarlas, para proteger tu salud y la de tu mascota.
  • Lava tus manos después de tocar o acariciar a tu perro, así evitar trasladar sus parásitos, que tiene en su pelaje.
  • Lava las frutas y verduras que consumas crudas.
  • Evita que tu perro reciba langüetazos de otro perro o que se lleve tierra al hocico, además de no dejar que olfatee heces.