¿Estás lavando bien el chupete? La respuesta te sorprenderá

Los cuidados que necesita tu bebé no son pocos y la limpieza es una parte importante de ellos. Sabemos que te pasas el día esterilizando y lavando biberones, juguetes e incluso el chupete de tu pequeño. Sin embargo, puede ser que no lo estés haciendo de la forma más adecuada.

Recientemente, un estudio realizado por la Universidad de Göteborg en Suecia comprobó que la mejor forma de limpiar el chupete es usando la saliva de los padres. ¿Suena desagradable? Muchas veces has visto cómo una madre recoge un chupete del suelo, se lo mete a la boca y se lo pasa nuevamente a su bebé. Esta reacción tan natural ha sido criticada por mucho tiempo por considerarse “poco higiénica”, pero es la mejor opción.

No es que la saliva tenga propiedades que sirvan para esterilizar el chupete, sino que el traspaso de bacterias -que ocurre desde la boca de un padre a la de su hijo- contribuye a que el bebé desarrolle correctamente su sistema inmunológico. Así, esta práctica ayuda a prevenir enfermedades como el asma, eczema y las reacciones alérgicas.

Cuando los bebés crecen en un ambiente completamente estéril, su sistema inmunológico no se enfrenta a los estímulos necesarios que le permiten aprender a combatirlos. Por lo que, al momento en que detecte un antígeno inofensivo, su sistema inmunológico  reaccionará de forma desproporcionada. Esto podrá traer como consecuencia daños en el propio organismo del pequeño, que se podrán traducir en asma, alergias y otros trastornos atópicos.